jueves, 14 de julio de 2011

Cuando no son dos...son tres

Voy a callarme, voy a callarme...No veo razón para hacerme mala sangre predicando en el desierto, puesto que el propio desierto reivindica su estupidez y la enarbola como bandera...Recuerdo el problema de los 3 cuerpos…a veces un problema de dos que puede resolverse tranquilamente, con un poco de comunicación, atención y cariño, pero si, introducimos una tercera persona definir las trayectorias después de la coalición se vuelve caótico…a tal grado que tratarlo de resolver seria una perdida de tiempo, cada cual toma la trayectoria producto de la coalición el que pegue mas fuerte regirá las trayectorias de los otros dos, sabia que había un problema, sabia que tenia que resolverlo, utilice en su momento la filosofía de Euler…considere la masa de uno de esos cuerpos como despreciable, para resolver primero la trayectoria de dos, sin embargo sorpresa mía, la dirección y trayectoria de uno de esos cuerpos estaba completamente regida por la otra, por lo que ni uno de esos dos podría considerarlo como despreciable, y darme cuenta que el que sobraba para la resolución del problema era yo…me canse de predicar una amistad desinteresada, lo que me encuentro es que el malo soy yo…todo ello mismo solo reivindicó su criterio común (decisión de muchos = decisión estúpida) y tal que ahora esa misma estupidez se vuelve razón para seguir y sentirse orgullosos de ellos…al final del día el problema de 3 se volvió, de 4,5,6,7…de un juego de canicas se paso a una mesa de billar, en la cual no me interesa participar…

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